miércoles, 8 de agosto de 2012

Cosas Vivientes

Las melodías fluyen en el espacio, informes, recorriendo miles de caminos, rodeando bellos parajes y desolación del vacío que hay en ellos. Aun así, el paso del tiempo, que fue capaz de derribar muros y arboles por igual, no fue capaz de matar la belleza del lugar. Aun cayendo uno a uno, la compasión de la lluvia lavó la oscuridad de la desolación. Como un paraje  que dormirá por la eternidad.

El camino siempre es lóbrego, mas los espíritus se ocultan en las sombras, haciendo saber que en el silencio y la oscuridad partirán.  Aunque el aire se haga pesado, dejan atrás el valle tras de sí, porque para si mismos dicen, que no podrán llevarlo a como alguna vez se erigió. Mas no son solo aminas, esos espíritus arrastran pesados cuerpos, hasta que el rio los haga fluir hasta un lugar lejano.

El refugio de todos esta ahí y no está también. Es tan grande que no lo ven, y es tan cercano, que no lo creemos allí. Y si, tu también estas allí. Pero no me verás jamás… porque cuan enorme castillo de vidrio se alza sobre todos, cobijándolos de la tormenta, una pequeña grieta jamás se notará. Tal vez el soplo del viento solo dará la duda, y un propósito de avanzar.

Llega el momento donde los espíritus se separan…. Los caminos bifurcan, y la noche reclama su melancolía. El viento dice que no hay que pensar en más de un camino, porque solo uno has de elegir, hasta que vuelva a partir. La luna resiente, y se apiada… y ayuda a los espíritus a caminar juntos en cada uno de sus caminos, hasta que se despide silenciosa en el quiebre del amanecer.

El amanecer llega lento y poderoso, cegando al espíritu y amainando el viento. Acallando las voces, escondiendo a los demonios, en las sombras de los cuerpos, aunque nunca se marchan, y mi voz ya no la oyen. El vacío que se presenta adelante desorienta, y al final cada uno solo puede elegir que hacer con todo el peso cargado a lo largo del camino. Y yo aquí sin poder, porque el viento no soplará en este nuevo día, aunque estuve al lado de todos, estuve al lado tuyo, sin poder.

Las melodías fluyen en el espacio, informes, recorriendo miles de caminos, que se transforman en negro y blanco, porque lo hay todo, y también hay nada, pero nada esta creado, porque aunque el viento deje de soplar, y la lluvia deje de lavar, eventualmente algo hará las cosas cambiar. Porque no son los cuerpos, son los espíritus quienes caminan, porque lo que fluyen son cosas vivientes.

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He de decir, lo siento. he dejado el blog de lado de una manera horrible este año. Sin embargo, no he de dejar este viaje de lado. Agradesco enormemente el apoyo que algunos lectores han dado al blog a pesar de su poco movimiento. Mis saludos para todos mis lectores más cotidianos, que tal vez son contados, pero sépanse apreciados. 

Con respecto a este cuento, claramente tiene influencias de muchas cosas, y tal vez, no sea sorprendente decir que refleja una etapa de la vida, mia y tal vez de todos, al fin y al cabo, estamos vivos. De alguna manera siempre supe que un escrito de estas caracteristicas existiría, puesto que de alguna manera quería poder reflejar lo que la música me entregó y como yo de alguna manera podía retribuir lo que ésta me da. "In My Remains", "I'll Be Gone", "Castle Of Glass", "Tinfoil" y "Powerless" se cuentan como banda sonora de este humilde cuento, homónimo en español al disco al cual estas canciones pertenecen.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Manzano

Siempre pensé en que esa casa era muy extraña. Era pequeñita, maltratada y, al parecer, deshabitada. Estaba entre enormes edificios. Cada día un hombre flaco y barbón pasaba echar un poco de agua a un famélico manzano, lo que la gente lo miraba con curiosidad. Los meses pasaron y llegó el verano. Aquel día el hombre estaba sentado bajo el florido árbol. Esa tarde la gente se acercó y preguntó que hacia. El hombre les sonreía y les daba un papelito. 
"Aún quienes no hablamos necesitamos ser escuchados". 

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Hace tiempo que no podía sentar cabeza y escribir... así que decidí volver a mis comienzos y simplemente dejar que las palabras fluyan. ojalá les guste. he estado en un largo hiatus pero comentaré que tanto mis proyectos a corto y a largo plazo mantendrán su curso. A paso lento, pero seguro. No quiero subir capítulos de mi novela hasta que tenga la convicción de que podré llegar a su termino en un corto plazo. Mis saludos para todos quienes merodean el blog de tanto en tanto... o tal vez, si es que había alguien esperando alguna actualización. tengan paciencia, no esperen mucho de mi en junio. en julio, ya veremos, espero sea un buen mes para el blog. Tanto tiempo ha pasado, así que para quienes os importa, ya ha pasado el tercer aniversario del blog.

lunes, 9 de enero de 2012

Santiago en 100 Palabras: Trabajando en Invierno

Sebastián frotó sus manos. El amanecer gris pálido hacía lucir abandonadas y tétricas esas viejas calles de Estación central. Paseaba un carro. En un momento, llegó afuera del terminal y preparó sopaipillas y agua caliente. Sus mejillas se congelaban, tanto como su espalda que era mirada penetrantemente por la cordillera de los Andes. Colgó un cartelito, que decía “desayunos para pasar el frío”, y se sentó entumido a esperar a sus madrugadores clientes.

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Hace tiempo había prometido subir los 3 cuentos con los que participé el año pasado en el concurso Santiago en 100 palabras, ya que debían ser inéditos para concursar. como no consiguieron premio, aquí están. aprovecho la instancia para comentarles que este año de nuevo haré el intento... veremos si esta vez resulta mejor :). esta vez, dedico este cuento a todos los amantes de la literatura urbana.

domingo, 8 de enero de 2012

Escenarios Lunares

El viento soplaba presuroso en la ciudad. Era media noche, y la luna llena iluminaba las calles, salvo por esporádicas interrupciones de pequeñas nubes que paseaban solitarias por el firmamento. Un hombre caminaba diligente entre las manzanas del distrito comercial. El silencio se apoderaba del lugar… solo se podían oír los periódicos abandonados en el suelo revolotear a causa del viento y el ondear de su largo abrigo marrón. Su rostro iba demarcado de ojeras, con la mirada cabizbaja y los labios apretados, el cabello desaliñado, con un maletín que delataba que recientemente había dejado su lugar de trabajo.

De pronto, oyó pasos a la distancia, y a medida que se aproximaba hacia una pequeña plaza, los pasos se hacían más y más fuertes. Al llegar a una esquina, se encontró  con otra persona que venía  desde la calle perpendicular a la suya. Una mujer que parecía ansiosa por llegar a su hogar. El fuerte sonido que oía provenía de sus tacones. Ésta dirigió una mirada hacia el sombrío hombre, y prosiguió en silencio. El hombre sin inmutarse hizo lo mismo. Eventualmente, arribó a dicha plaza y tomó asiento en una de las bancas. El cielo había estado oscureciendo gradualmente por una nube, sin embargo, en el momento que éste se sentó, la nube acabó de pasar y la luna iluminó todo de nuevo. El hombre se dedicó a contemplar la escena en silencio mientras recuperaba el aliento.

Se levantó y miró a su alrededor para ver si lograba divisar esta vez algún alma. No hubo resultado alguno. Solo calló y se dijo a si mismo: “la luz puede llegar hasta en los momentos más oscuros, sin embargo, no siempre está a nuestro control, y quizás más de alguna vez simplemente preferimos errar a esperarla. Así mismo, nadie tiende a esperar la luna, cuando ésta nos trae luz en la oscuridad… o tal vez, yo la espero con calma, porque temo a que su luz se vaya”. El hombre siguió su camino en silencio, con el maletín colgando en su hombro y despidiendo la noche para llegar a su hogar. Quien sabe que misterios esconde la noche, aunque la ansiedad, puede que hagan que no llegue nunca el día.

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Se que aún estoy en deuda con muchos proyectos. pero me pondré al día este mes. también pido paciencia puesto que espero intentar una vez más con el concurso Santiago en cien palabras. No deseo extenderme mucho, así que simplemente, desear a todos un muy buen inicio del año.